jueves, 30 de marzo de 2017

El nombre de la rosa

Hola muy buenas noches estimados lectores, en esta ocasión les quiero compartir la reseña de la película "El nombre de la rosa", una película bastante interesante llena de pensamientos, deducciones y conclusiones, espero sea de su agrado.



Los hechos tuvieron lugar en Italia, Fray Guillermo y su aprendiz Adso, llegaron al lugar donde llevarían a cabo grandes descubrimientos a través de razonamientos y deducciones debidamente fundados.

Este lugar era un lugar muy misterioso al igual que los Franciscanos que habitaban en él.
Adso , iba como aprendiz de un gran maestro, quien inteligentemente al llegar al lugar inmediatamente empezó a notar hechos no muy acordes a lo que los franciscanos pretendían hacer notar.

En donde aparentemente había muertes sobrenaturales, pero el Fray Guillermo era quien a través de su persuasión y de sus  conclusiones, llegó a la verdad. A quien trataron de engañar para decir una verdad falaz pues les preocupaba la llegada de los enviados del papa y querían ocultar el porqué de las muertes a toda costa.

Fray Guillermo desde el inicio mostró gran interés en enseñar a su alumno todo lo que el sabia.
Desde este tiempo es evidente el poder económico de la iglesia, quienes siempre se han caracterizado por tener en sus manos la mayor parte de la riqueza.

Fray Guillermo y Adso, iniciaron sus investigaciones, primeramente de aquel hombre joven que aparentemente se había suicidado.

Existía un libro recóndito que aparentemente era el culpable de que se dieran las muertes, pues al leerlo prácticamente se estaba condenado a morir.

Pues en el poco tiempo que llevaban ahí, hubo una segunda muerte misteriosa, otro hombre muerto, después de haber leído el libro.

Una característica peculiar que tenían los que morían misteriosamente, es que en su dedo índice y en su lengua tenían una peculiar mancha negra.
Fray Guillermo encontraba indicios como huellas de calzado, deduciendo conclusiones, y guardándolas únicamente en su memoria.

La risa, para los franciscanos  era un viento diabólico que deformaba las facciones. Era como un pecado.
Al visitar las mesas de los traductores, pretendían llegar a la verdad, o al menos encontrar indicios de ella.

Dedujeron de allí, que no tenían libros que traducir, no existía variedad para justificar el trabajo que aparentemente realizaban, pero entonces, ¿Dónde se encontraban los libros?.

Poco a poco a través de deducciones se acercaban a la gran biblioteca, con ciertas limitaciones como el hermano Berengario, quien se llevó consigo un libro en griego, pieza clave y además corrieron ciertos peligros que esta búsqueda implicaba.

Como toda buena trama, no hizo falta la escena de amor esta vez, entre el pequeño Adso y una hermosa mujer a quien le pagaban con alimentos por sus “servicios”, enamorándose de ella con una amor sincero. En ese mismo momento mencionaron que la mujer era más amarga que la muerte.

Por fin llegaron los delegados franciscanos, quienes en conjunto con el Fray Guillermo, llegarían a la verdad, pero es en este momento cuando se da la tercera muerte, esta vez el hermano Berengario.

Cuando el Fray Guillermo empezaba a sacar deducciones, acerca de la verdad del libro prohibido, que era un libro que mataba, pero más bien que los franciscanos mataban por ese libro; los franciscanos le ordenaron detener en ese momento sus investigaciones por así convenir a sus intereses, dándole cabida a Bernardo Wi, quien representaba a la santa inquisición.

Los demás franciscanos enviados, trataron de convencerlo para retractarse y no contraponerse a Bernardo.
Para los franciscanos era mejor creer en la iglesia o en las cosas malignas que en las deducciones.

Una noche, decidieron aventurarse para llegar a la biblioteca, en donde tuvieron una larga travesía, recóndita; era tanta la inteligencia de Fray Guillermo, que siguiendo a un pequeño roedor, llegaron a la gran biblioteca, llena de libros, por doquier! Atónitos con lo que habían encontrado, empezaron a indagar todas sus partes.

Debido a un pequeño accidente encontraron un espejo, que los llevaría  a estar más cerca de la verdad, pero a su vez, llegaba la santa inquisición, quienes estarían encargados de “decir la verdad” de lo que ocurría; dándose en ese momento un pequeño incidente, estando involucrada aquella mujer que Adso había conocido, lo cual caía de perlas a la santa inquisición, pues la inmiscuyeron junto con otros dos franciscanos, para culparlos sobre las muertes que se suscitaban, pues supuestamente llevaban a cabo brujería para realizar estas atrocidades, siendo considerada como una bruja y ordenando que fueran quemados, mediante un aparente juicio que se les había llevado.

Adso se encontraba preocupado por dicha situación, pidiéndole al Fray Guillermo su intervención para que fuera liberada, pero esto no se encontraba en sus manos.

Finalmente un franciscano había encontrado el libro que se habían llevado de la sala de traducciones, pero fue escuchado y de igual manera asesinado, y nuevamente el libro extraviado.

En el juicio que se llevó a cabo para condenar a Salvatore, al Franciscano y a aquella mujer, tachándole de bruja; se designó a Fray Guillermo, para que confirmara la sentencia, lo hizo aparentemente, pero en ese momento hizo sabedores a todos sus deducciones, la verdad que el gracias a sus investigaciones y a las ideas e indicios que había obtenido había llegado a ella, que era un libro el culpable de todos los asesinatos.

Los inculpados eran obligados a decir la verdad que a la santa inquisición le convenía, quienes manifestaron que en ese momento se resolvían los asesinatos, pero el Fray Guillermo se opuso a esa verdad.

En esos momentos hubo otra persona fallecida con la lengua y el dedo índice negros, cumpliéndose lo que había establecido el Fray Guillermo, corriendo él y su aprendiz hacia la biblioteca, siendo acusado en ese momento por la santa inquisición como el culpable de las muertes, llegando a la biblioteca se hizo uso del espejo que habían encontrado anteriormente, el cual los llevó hasta el libro, custodiado por Jorge, uno de los jefes franciscanos,

“El segundo libro poético de Aristóteles”, ese era el libro tan buscado, en ese momento se le otorgó al Fray Guillermo para que lo leyera, pero las hojas se encontraban envenenadas, el gran motivo por el cual todos los que lo leían perdían la vida, llevando el veneno a sus bocas y muriendo al poco tiempo.

Mientras tanto eran quemados Salvatore, y el franciscano y presuntamente la joven, pero al suscitarse un incendio provocado por Jorge, en aquella biblioteca pudo ser rescatada y escapar.

Sí, un incendio en el que se quemó ese libro tan custodiado y todos los demás que se encontraban en esa biblioteca.
Mientras tanto se demostraba que la santa inquisición no tuvo la verdad absoluta, mientras Fray Guillermo escapaba de las llamas con unos cuantos libros.

Terminando ahí la gran historia de este libro, Fray Guillermo y Adso se fueron del lugar, Adso, vió por última vez a aquella mujer de la cual nunca supo su nombre, despidiéndose al poco tiempo de su gran maestro del que nunca supo nada de él.


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